¡Qué felices se mostraron nuestros chicos y chicas en este día! Llegaron deseándonos a todos un felíz día de San Valentín, algunos incluso nos regalaron dibujos como muestra de afecto y de cariño. Así que no quisimos desaprovechar la ocasión y quisimos retomar el lema de este curso: ¡Animo, descubre tu tesoro!. ¿Cómo? Expresando cualidades y aspectos que nos gustan de nuestros compañeros.
Todos y cada uno de ellos expresaron aquello que les gustaba de sus compañeros: "Es mi amigo porque juega conmigo, porque le conozco desde los dos años; me gusta cuando se preocupa por mi, cuando comparte su almuerzo conmigo; trabaja muy bien, trae siempre las tareas, me ayuda, etc."
Menudo chute de energía para su autoestima ¿no creéis? ¿A quién no le gusta escuchar valoraciones positivas de los demás hacia uno mismo? Y es que suele resultar más fácil ver en cualidades en los otros que en uno mismo, y así lo comprobamos en esta actividad porque todos anduvieron rápidos para elogiar a los demás.
Mirad cuánto esfuerzo, detalle e ilusión pusieron en los corazones.
Y es que no hay nada más bonito que lucir unos corazones llenos de amor, amistad y dulzura.
La expresión de emociones no siempre es fácil, tanto para niños como para adultos, por eso éste es un aspecto clave a trabajar y reforzar en estas edades, y qué mejor manera de hacerlo que a través de los cuentos. En este caso el cuento que hemos leido y trabajado ha sido LA LIEBRE Y LA TORTUGA.
Tras leer el cuento hemos ido describiendo lo que ocurria y lo que expresaban sus personajes a través de sus gestos y de sus palabras: ¿Cómo se sienten la tortuga y la liebre en cada uno de los momentos? ¿Por qué? ¿ Quién tiene una sonrisa permanente en la boca? ¿Por qué la tortuga no se para a descansar? ¿Qué se estarán diciendo?, etc.
Esta vez la emoción trabajada ha sido LA ALEGRIA y para ello hemos relacionado lo que nos gusta hacer y nos divierte con esta emoción. ¿Cómo expresamos cuando estamos contentos, alegres?: REIMOS, CANTAMOS, BAILAMOS, ABRAZAMOS, GRITAMOS, etc.
Hay muchas vivencias y acontecimientos que los asociamos a la alegría: cuando se nos cae el primer diente, la cabalgata de los reyes magos, ir a dormir a casa de los abuelos, los cumpleaños... Después de ponerlos todas en común, decidimos escribirlo en el Tren de la Alegría, cargando en sus vagones palabras y frases con los que representaban momentos especiales que les provocaban sentirse bien y estar alegres.
Además de trabajar lo que les ocurría a los personajes y cómo se sentían, hemos comparado a ambos animales y hemos ido diciendo algunas características físicas de cómo son.
Así nos ha sido más fácil darlos forma modelándolos con plastilina. ¡Mirad qué manitas tienen estos niños y niñas!
Y así expresaron el cuento pintándolo.
Una vez trabajadas las características físicas de estos animales también quisimos hacer hincapié en el valor de LA CONSTANCIA. Y para ello pensamos y recordamos momentos donde tuvieron que ser constantes y esforzarse mucho para lograr algo: aprender a abrocharse la cremallera del abrigo, montar en bici sin ruedines, acabar un puzzle, etc. ¿Te ayudó alguien? ¿Cómo te sentiste cuando lo lograste?
A veces es bueno ser rápido (carreras, si se tiene prisa por llegar a algún sitio, si tenemos que escapar de un peligro) y en cambio otras veces es mejor ser lento (construir con piezas, atarse los corsones, realizar un dibujo bonito, razonar).
Esta vez volvimos a fijarnos en los personajes del cuento pero en sus caracteres: manera de ser y de comportarse.
LA LIEBRE: RÁPIDA, BURLONA, VAGA, CONFIADA, ALEGRE...
LA TORTUGA: LENTA, SEGURA, TRABAJADORA, PACIENTE, SEGURA DE SI MISMA, CONSTANTE, PACÍFICA...
Ahora era nuestro turno, hablar de nuestras cualidades, de aquello en lo que somos buenos y de cómo nos vemos a nosotros mismos. Esta tarea no fue fácil, pues a muchos les costó reconocer un aspecto positivo en ellos. De ahí la importancia de trabajar la autoestima y confianza en si mismos.
Finalmente todos reconocieron algunas de sus cualidades y así lo reflejaron en las medallas que se llevaron el viernes a casa, junto con el personaje/animal al que creen que se parecen más.
Durante las últimas semanas, hemos ido descubriendo a Jesús desde un punto de vista diferente pues hemos descubierto al Jesús hombre. La razón es simple, al igual que nosotros, Jesús creció y dedicó su vida para ayudar a los demás.
Nosotros hemos utilizado el símbolo de la espiral, que nos ha acompañado todo el trimestre, como imagen y símbolo de la manera en que Jesús vivió. Descubrimos que Jesús tenía una pequeña espiral en su corazón y, cada vez que ayudó a otros, la espiral se hizo más y más grande hasta que consiguió llegar a todos los lugares del mundo.
A lo largo de momentos de convivencia semanal, descubrimos algunos de los gestos que Jesús tuvo con personas a las que ni conocía pero que fueron muy importantes pues las ayudaron, cuidaron e hicieron mejorar. Todos ellos fruto de su amor incondicional.
Tras una reflexión y muchos momentos compartidos, nos comprometimos a actuar como nuestro amigo Jesús. De esta manera, con nuestros pequeños gestos trataremos de ayudar a todo el mundo, tal que nuestra espiral cada vez se haga más grande y llegue a todas las partes del mundo pues nosotros queremos un mundo de:
AMOR,
PAZ,
TRANQUILIDAD,
AMISTAD,
RESPETO,
CUIDADO,
ATENCIÓN,
PERDÓN,
ALEGRÍA,
RISA,
GENEROSIDAD, ...
Estamos convencidos de que CADA GESTO CUENTA y nosotros, unidos, vamos a regalar los nuestros. ¿Os sumáis a nuestra propuesta?